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VARGAS LLERAS: LOS TRABAJADORES SOMOS MÁS

En el diario El Tiempo del domingo 03 de mayo, una columna habitual reveló el plan siniestro de los gremios económicos de Colombia y sus socios extranjeros. Invitamos a mirar esos escritores sin dejar de ver los intereses de la clase en el poder tras cada uno de ellos.

La columna firmada por Germán Vargas Lleras ya empezó a levantar airados comentarios, rechazos enérgicos y letras de ilusos que ven una "idea loca" del columnista. Parece que buena parte del liderazgo sindical y político democrático está indignado o estupefacto.

Vargas pide entrar ya a la acción para imponer la propuesta. Sí amigos y amigas, el magnate Vargas, como buen socio menor de inversionistas yanquis y heredero ideológico y político del enérgico y autoritario frentenacionalista liberal y ex presidente de Colombia Carlos Lleras Restrepo, pide a los ricos ser prácticos y proceder ya, moleste a quien le moleste.

Al leer ese columnista, estamos ante una propuesta con dos votos en el gabinete de Duque-Uribe. Por ello sería un gran error tratarla y examinarla como asunto de una persona, es un representante de los ricos que busca que los pobres paguemos la crisis que irá profunda y larga, según connotados economistas del mundo.

¡Atención! ...Vargas Lleras propone recortar las prestaciones sociales y rebajar los de salarios cerca del 30%, es el dictado de un flamante ex vicepresidente de Colombia y ex candidato presidencial en 2018, ex ministro de Estado y veterano ex congresista, miembro del Grupo Bogotá que compite por lograr el máximo de ganancia y el control del sector financiero con los poderosos conglomerados financieros Aval, Antioqueño, Ardila Lulle, Santo Domingo y otros menores.

Como si lo anterior fuera poco, según la prensa y varias organizaciones de Derechos Humanos, el columnista de marras aún no ha deshecho los videos y demás indicios que lo relacionan con el paramilitarismo del llano y el centro del país, y nos recuerda las andanzas del sanguinario Víctor Carranza, quien murió cubierto por el manto de la impunidad, aunque quitó más de un millón de hectáreas de tierra y -a su vez- traficó con esmeraldas y drogas hasta amasar una inmensa fortuna en dólares lavados por la banca capitalina.

Germán Vargas Lleras es el principal dirigente de Cambio Radical, partido que acaba de entrar al gobierno de Duque pisando duro con dos ministerios (salud y Tics), mejor situado que el partido Conservador que está con Duque desde un principio. Vargas también tiene en Fernando Galán, presidente del Concejo de Bogotá, un amigo fiel que busca incidir fuertemente en el desenlace del joven gobierno de la Alcaldesa capitalina, quien anda ávida del apoyo de la mayoría de los concejales pues no la logra sólo con los votos de los concejales de la coalición que la postuló.

Vargas Lleras recoge y desarrolla lo que viene proponiendo el liderazgo de la Andi, Fenalco, Sac, Fedegan, Acopi, Fasecolda, Anif, Asobancaria y demás asociaciones patronales agrupadas en el Consejo Gremial, cuyos voceros ponen cara de aflicción las veces que salen en radio y TV, pero con sigilo, impulsan la reforma laboral regresiva y, además, piden subsidios billonarios al Estado para sanear sus sociedades, mientras la gente humilde muere de hambre y enfermedades distintas al Covid19, cuando discurre una falsa cuarentena de muerte.

De allí que no sólo es un error ver la propuesta de la columna como asunto de una persona, también sería equivocado no lanzar una acción de masas después del 11 de mayo cuando termina esta ficticia cuarentena. Se necesitaría una acción que sacuda el marasmo de dos meses de un sindicalismo y oposición política en la sombra, con la ausencia del Congreso de la República que ahora está ensayando sesiones virtuales sin virtudes democráticas.

Recordemos que la reforma laboral reaccionaria ya empezó, en especial, con la circular 033 del pasado 17 de abril, firmada por el ministro de trabajo, como parte de la gran estrategia del uso dictatorial de la "emergencia sanitaria", que no ha resuelto la salud del pueblo y se dedicó en más de 100 Decretos-Ley a poner a salvo de la crisis cíclica al gran capital que ve agudizar la decadencia del sistema capitalista-imperialista.

¡A desconfiarnos compañeros! ¡A poner cara a la lucha! ¡A la desobediencia civil contra el mal gobierno de Duque-Uribe-Vargas Lleras! ¡Por un frente amplio de masas! ...Como bien exhorta al pueblo el reciente Plenario del Comité Nacional del Movimiento por la Constituyente Popular -MCP- y lo están demandando muchos sectores de base del movimiento sindical, social y político. Es el reto.

Creemos que debemos seguir luchando contra la falsa cuarentena "inteligente", contra las EPS, las ARL e IPS condensadas en la uribista Ley 100 del 93 que debe derogarse ya mismo. Es un objetivo democrático insistir en la declaratoria de una cuarentena total mientras aparece la prevención y la cura al Covid-19, pero con garantías del Estado para que cada ciudadano humilde esté en casa sin las angustias del hambre y las malditas deudas. Esa cuarentena con asistencia estatal nadie nos la regalará, por ello nos vemos forzados a salir de la casa a conquistar esos derechos, sorteando el riesgo del contagio, o nos matan de hambre y con otras enfermedades y el desempleo; equivalente a morir de tristeza encerrados en casa sin auxilio del Estado y con las amistades confinadas, lejos de nosotros.

La idea es invitar a los trabajadores, y a todos los colombianos de la ciudad y del campo, a los jóvenes y mujeres del pueblo a dar continuidad a las batallas del 21N, "¡A parar para avanzar!", usando los tapabocas, saliendo a las calles en pequeños grupos de compañeros que conserven la "distancia social". Debemos salir a preparar el Paro Cívico Nacional por los derechos económicos y sociales, por la libertad política que cercena Duque y el uribismo coaligado con Vargas Lleras. Sólo así podemos hacernos sentir, ya no sólo con avisos en la red y desde el cacerolazo aislado, sino en las calles, esquinas, plazas y carreteras, combinándolos con los plantones, operaciones reglamento, haciendo cumplir los protocolos de bioseguridad. Con los "brazos caídos" o protestando en las entradas del transporte masivo donde, para llegar al trabajo, el gobierno nos lanzó a contagiarnos del virus.

Llamamos a aprender de lo que han hecho durante la cuarentena los habitantes de los barrios populares de las principales ciudades de Colombia. Igualmente, debemos asimilar las batallas de los combativos trabajadores de la salud y los servicios públicos, de los portuarios, el transporte, domiciliarios, acueductos, energía y petróleo, de los reclusos y sus familias, como de los estudiantes y campesinos. Tampoco debemos olvidar las noticias sobre el covid-19 que muestran crecientes protestas por la vida y la dignidad en países del orbe.

NO nos dejemos quitar más derechos y defendamos la canasta familiar, hagamos respetar nuestra dignidad pisoteada con las propuestas de Germán Vargas y el Consejo Gremial.

El tiempo apremia, Vargas Lleras y toda la patronal apuran el paso, pueden decretar otra emergencia social. Así, sin acudir al ya inútil Congreso "virtual", sin hacer el debate, con puro Decreto-Ley, imponer el decálogo anti crisis Vargas Lleras. Pensar que son políticas transitorias es ser ilusos, los oligarcas impondrían medidas para dejarlas permanentes como se hizo con reforma laboral de Uribe que quitó nocturnos y festivos o con el impuesto del cuatro por mil que existe desde el siglo pasado y era "transitorio" o como hizo Avianca con los derechos que quitó a los pilotos en momentos de crisis y no los quiere reconocer de nuevo. Además de los abusivos comparendos y toques de queda de cuarentena, de las chuzadas de moda, la duquista "cuarentena inteligente" seguirá para impulsar otras persecuciones fascistoides a nombre de la salud y la vida, e impedir que ejerzamos nuestro derecho político a la protesta.

NO son los trabajadores que deben pagar la crisis señor Vargas LLeras, la deben pagar los ricos que la causaron aplicando por más de 30 años el desastroso modelo neoliberal del "Consenso de Washington".

Tenemos objetivos claros en el Pliego Nacional del 21-N, obliguemos a Duque a negociar con el Comité Nacional de Paro, usemos la lucha en las calles y la desobediencia civil, aunque lo mejor sería lograr que Duque se vaya del gobierno con su vicepresidenta y llegue un Gobierno Democrático de Gran Convergencia Política-Social, capaz de liderar a Colombia en medio del fango de la sospechosa pandemia y de una crisis económica sin precedentes en la historia de la humanidad.

Movimiento por la Constituyente Popular –MCP

Colombia, mayo 04 de 2020

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