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Tiempo de lucha por la vida ¡Ni virus, ni terrorismo de Duque y Trump... Todos por la vida!

Tiempo de lucha por la vida ¡Ni virus, ni terrorismo de Duque y Trump... Todos por la vida!

El extremo en los efectos de la crisis económica y la pandemia parecían los muertos que no se recogían de las calles de la subdesarrollada Guayaquil, pero el colmo de las falencias del capitalismo lo estamos viendo en las calles de New York, en la más grande metrópoli capitalista donde colapsó estrepitosamente el sistema hospitalario y funerario.

Una salubridad mundial ineficiente muestra el rotundo fracaso de un sistema socio-económico que generó esta civilización y modernidad acudiendo al irracional uso del  mercado con el neoliberalismo, y su consumismo incrementó la ganancia capitalista a costa de la naturaleza, pero no previó que firmaba su sentencia de muerte atizando la lucha de clase con miles de millones de gentes al límite de la angustia.

La pandemia y la crisis son un hecho planetario y esa economía enferma y semi-paralizada retrata los malos tiempos que a futuro soportarán los pueblos de la tierra. La pandemia llega justo cuando empezaban a levantarse millones de seres contra el salvaje neoliberalismo en Francia, Chile, Ecuador, Centro América, Haití, Libia, Colombia, etc. Si, esto ocurría antes de la pandemia ser usada para el confinamiento, la militarización de la sociedad y la imposición de medidas fascistas que caprichosamente suprimen derechos políticos y afectan la vida. Es así como, a manera de contrapartida histórica, aparecen buenos tiempos que auguran cambios impuestos por trabajadores combatiendo en calles.

Pero aún así, por encima del Estado de Sitio y toques de queda, las barriadas populares de las principales ciudades y poblados abandonados en Colombia, América y el mundo, se están levantando contra las autoridades por soluciones inmediatas a sus miserias, hoy tan nombradas por los gobiernos para no atenderlas y dejar a sus agentes aprovechándolas con  la corrupción. La solidaridad humana escala y la caridad no puede opacar la exigencia masiva a los gobiernos de derechos, la solidaridad de clase gana en las calles.

Los principales negocios monopolísticos se mantienen a flote y tapan el hedor de los  cadáveres del virus, pero no logran ocultar el desespero de ver  disparada el hambre de quienes son alejados de sus fuentes de ingresos. El confinamiento no es solución efectiva y radical pero no hay pruebas masivas para establecer los infectados y aislarlos, como tampoco se ven vacunas ni uso masivo de drogas para sanar a los infectados. 

El todopoderoso sector financiero recibe fondos de su presidente Duque, sin embargo exigen garantías especiales y terminan no prestando a las pequeñas y medianas empresas que están ahogadas económicamente, como lo están los hogares de todas las capas populares que día a día se alejan de la capacidad de compra de su canasta básica.

Todo parecía indicar que ya habíamos escuchado las locas explicaciones sobre la causas de la pandemia al oír afirmar, por parte del defensor de la bolsa de New York, el   criminal Donald Trump, que la pandemia no era real. Pero ese campeón de las falsas acusaciones contra el pueblo de Venezuela y su Presidente Nicolás Maduro, vuelve a tomarnos por sorpresa con el "salvavidas" de su reelección, o sea, declarar que suspenderá la ayuda a la OMS por "ser la culpable de la expansión del virus" al proteger a la China de un supuesto ocultamiento del COVID.

Y claro, Trump logra impactar porque son culpables la OMS, el FMI, la banca multilateral, las multinacionales, Donald Trump, Putin, los jerarcas chinos y todos los gobiernos y principales líderes del mundo capitalista-imperialista que han aplicado el modelo neoliberal en la salud dejando al mundo expuesto a pandemias. Al volver la salud un lucrativo negocio, la sanidad pública dejó de ser un servicio que debe prestar el Estado. 

Pero, según dicen sus medios de comunicación, los principales responsables de la expansión del virus son los ciudadanos que no lavan sus manos muchas veces al día y no usan tapabocas; como también lo son los trabajadores que viven del día a día y salen a rebuscarlo. Ya el gobierno agregó a esa lista a médicos y enfermeras que para trabajar exigen la bioprotección. Contradictoriamente, el gobierno declara que para la expansión del virus NO es delicado el transporte masivo para llevar a quienes siguen generando plus valía a los dueños de las empresas.

Duque es un gobierno del imperialismo y los empresarios, ha demostrado abuso de autoridad encadenado a una incapacidad crónica para cuidar la vida de las mayorías de los colombianos, tanto así que en la cuarentena siguen en ascenso los asesinatos de lo  líderes populares y el terrorismo del ESMAD. Más aún, Duque junto al Consejo Gremial que presiona, lanzará los trabajadores a la contaminación mortal por el levantamiento de la cuarentena general el 27 de abril sin los requisitos para prevenir el contagio y las muertes. "Cuarentena inteligente" es torpe invención para segmentar y castigar con virus por partes.

Tanto es así, que el 15 de abril, con el Decreto 558, el gobierno cambio abusivamente el régimen pensional. El arbitrario Decreto se expidió aunque el tema no tiene relación directa con la "Emergencia Sanitaria". El abusivo Decreto apunta a marchitar a Colpensiones y favorecer a los especuladores financieros de los Fondos Privados de Pensiones, asunto conectado con la  nueva reforma tributaria fraguada contra las capas medias de la población.

Dan ganas de gritar: ¡Que se vayan el presidente Duque y su vicepresidenta!... ¡Vamos por un Gobierno Democrático al servicio del pueblo!

Los ricos no quieren pagar la crisis que han causado, su gobierno no toca las reservas internacionales, ni se suspende el pago de la deuda porque le dañan los negocios a la banca mundial. En la red y las calles crece el clamor contra el endeudamiento del país... ¡Abajo el FMI! ¡No a la impagable deuda eterna! Duque y sus uribistas del Centro Democrático quieren seguir endeudándonos con el FMI.

No paran las privatizaciones para dar más recursos a salud e inversión productiva; no quieren tocar los agentes privados que piensan repartirse-apropiarse los ingresos de Ecopetrol, ISA, las electrificadoras regionales y los servicios municipales más rentables.

De allí que sea un paliativo asistencialista y una treta para rebajar impuestos la burla del principal grupo financiero del país -Grupo Aval- que ofrece 80 mil millones de pesos, mínima parte de sus fabulosas ganancias para combatir el COVID. No hablan de nacionalizar la banca para centralizar y agilizar ahorros y crédito, para suprimir los peligrosos ocultamientos que hace los privados. También son burla 25 mil millones que "donará" Ecopetrol para tapar las vergüenzas del fracking y regalarle el petróleo a las multinacionales.

Estamos en un momento que demanda la lucha sostenida con los argumentos del Paro Nacional del 21N, fortalezcámoslos con las demandas surgidas de los sufrimientos durante la pandemia. Sin poner como único factor el temor al virus, la crisis deben  pagarla los ricos, dispongámonos al combate social y político en las calles hasta ver fuera al mal gobierno de Duque-Uribe y conquistar un Gobierno Democrático al servicio del pueblo.

Invitamos al liderazgo democrático y de izquierda a salir del confinamiento político y hacernos visibles en todas las formas de acción popular fuera de la red luego del 27 de abril. Busquemos unitariamente la forma de recuperar la conexión directa con los sectores populares que nos quitó la red mientras el Congreso estaba cerrado y el pueblo sufría los insufribles perjuicios de las nuevas condiciones de vida impuestas con los autoritarios y abusivos Decretos-Ley de la "emergencia sanitaria".

¡Por vida, trabajo, comida, salud y paz con justicia social!

¡Fuera Duque... vamos por un Gobierno Democrático!

Movimiento por la Constituyente Popular -MCP-

Comité Nacional

Colombia, 17 de abril de 2020

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